Capítulo I
La pista
Nací en Venezuela, donde crecí compitiendo como atleta de alto rendimiento. La pista fue mi primera escuela: ahí aprendí que el cuerpo responde a lo que haces todos los días, no a lo que prometes.
Mi historia
Me llamo Eros. Sí, como el dios griego del amor, y no es casualidad: todo lo que hago lo hago por amor. Te cuento de dónde vengo porque sé lo que es estar donde tú estás hoy.
ILo que creo
Pequeñas victorias te hacen lograr victorias extraordinarias. Un paso a la vez: un paso contundente. Eso implica constancia y dedicación, y para eso debes tener amor propio.
Eros · Entrenador personal
IICinco capítulos
No te lo cuento para dar lástima. Te lo cuento para que sepas que se puede.
Capítulo I
Nací en Venezuela, donde crecí compitiendo como atleta de alto rendimiento. La pista fue mi primera escuela: ahí aprendí que el cuerpo responde a lo que haces todos los días, no a lo que prometes.
Capítulo II
Un día me tocó empezar de cero en Colombia, y Colombia me recibió con la mano abierta y con mucho amor. Llegué muy delgado. Algunos días dormí en la calle.
“Casi un mes dormí en una carpa, en el techo de un hotel que un amigo estaba construyendo, porque todas las habitaciones estaban ocupadas. ¿La moral? A full.”
Capítulo III
Trabajaba y estudiaba al mismo tiempo, y en medio de eso me perdí: noches de fiesta, excesos y malos hábitos. No te lo cuento con orgullo. Te lo cuento porque sé exactamente lo que se siente estar ahí.
Capítulo IV
Un día decidí cambiar. Hábitos, disciplina, orden, conciencia. Dejé los excesos y las salidas nocturnas. No fue magia: fue una decisión que repetí todos los días. Un paso a la vez.
Capítulo V
Hoy soy entrenador personal. Mi físico mejoró muchísimo, y mi situación económica también. Nunca he tenido jefe: lo que tengo lo construí por mi cuenta. Y mi inspiración es ver a otros salir adelante.
Vengo a facilitarte el camino para que no pases por los huecos que yo ya pasé.
¿Te viste en alguno de estos capítulos? Empecemos por el tuyo.
Calcula tus calorías gratisIIIMi antes y después
Es la misma foto, a propósito. No es un truco de antes y después: es una metáfora honesta. Lo que cambió primero fue la cabeza; el cuerpo solo la siguió.
Arrastra la flecha para ver el cambio
IVAsí trabajo
Y también sé cuándo descansar, comer bien, jugar y divertirme.
Siempre te voy a decir la verdad, aunque no sea lo que quieres oír. Todo lo que hago, lo hago por amor: a lo que hago y a la gente que entreno.